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24 de agosto de 2011

"No se dejen intimidar"

Benedicto XVI celebró este lunes la Misa de Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote, en Madrid, junto a más de 4.500 seminaristas de todo el mundo, a los que alentó para asumir los desafíos de la Iglesia contemporánea “sin complejos ni mediocridad”.


No se dejen intimidar por un entorno en el que se pretende excluir a Dios y en el que el poder, el tener o el placer son los principales criterios”, expresó el Santo Padre, y subrayó: “Puede que los menosprecien, como se suele hacer con quienes evocan metas más altas o desenmascaran los ídolos ante los que hoy muchos se postran”.

El Sumo Pontífice, que viene poniendo énfasis en las problemáticas sociales a través de cada una de sus intervenciones, recalcó: “Cada época tiene sus problemas, pero Dios da en cada tiempo la gracia oportuna para asumirlos y superarlos con amor y realismo”.

Ante una catedral repleta, tanto en su interior como en su explanada, el Pontífice observó que estos años de preparación para el sacerdocio “deben ser de silencio interior, de permanente oración, de constante estudio y de inserción paulatina en las acciones y estructuras pastorales de la Iglesia”.

Además, se refirió a la entrega total a la tarea ministerial: “Nosotros debemos ser santos para no crear contradicción entre el signo que somos y la realidad que queremos significar”.

Texto completo de las palabras del Santo Padre.

Fuente: AICA.

25 de julio de 2011

La difícil “misión” de pintar oficialmente a los Papas..

Natalia Tsarkova es rusa y, tras llegar a Roma como alumna de Bellas Artes, se convirtió en la pintora oficial de tres pontífices. Aunque a uno de ellos, Juan Pablo I, lo retrató veinte años después de muerto.

Natalia Tsarkova llegó a Roma en los años noventa como alumna de Bellas Artes de la Academia de Moscú, y su intención era quedarse tres meses. Allí quedaron contentos de su trabajo, y en el año 2000 le pidieron un lienzo de Juan Pablo II para celebrar su octogésimo cumpleaños.

"Un retrato de estas características es la cima para un pintor", explica Natalia en una entrevista concedida esta semana en su apartamento romano. Pero ella tenía claro que no se trataba sólo de un trabajo profesional, sino de algo más: "Dios me ha hecho un regalo, el regalo de pintar, de ser capaz de llevar su mensaje al mundo a través del color. Así que, aunque es mi trabajo, también es mi misión".

Tras aquel retrato de Juan Pablo Ii vinieron otros, y aunque ella había pensado en una estancia temporal, "Roma hizo todo lo posible para impedirme marchar".

"Así que pensé que esto no es algo que suceda todos los días", añade: "Fue la Divina Providencia lo que iluminó mi camino... Para todas las personas existen esos momentos en los que la Divina Providencia te indica el camino correcto. Es importante comprender esto en el momento adecuado. Espero haberlo entendido yo así".

Natalia nació en una familia pobre de Moscú, pero ahora vive en un estudio de Roma donde sus obras ocupan todas las paredes, y las vitrinas se llenan de objetos entre los cuales hay muchos premios y galardones.

En 2007 terminó el retrato oficial de Benedicto XVI, con una convicción: "Un retrato de un Papa es un mensaje, no es un simple retrato. Es algo diferente. Por eso intento transmitir un mensaje especial a través de la expresión de su rostro, de su postura o del entorno". En el caso de Papa Ratzinger, lo conforman ángeles y el Espíritu Santo, y con su personaje sentado sobre el sillón que fue de uno de sus predecesores, León XII.

"En el retrato es como si el trono cobrase vida. El Espíritu Santo ilumina al Papa y al mundo. Los ángeles contemplan con ojos vivos a la persona del Papa, que mira al mundo con alegría. Va vestido de rojo, símbolo de amor y fe", explica la artista, segura de haber cumplido su misión.

Porque, para Tsarkova, "todo lo que el Papa hace por el mundo con su oración, querría hacerlo yo con mis pinceles".

Fuente: ReL

22 de julio de 2011

Mi hermano, el Papa..

Georg Ratzinger, el familiar más cercano al Papa Benedicto XVI, compartirá sus experiencias como hermano mayor del Pontífice en un nuevo libro titulado "Mi hermano, el Papa".


El sacerdote ha narrado sus memorias al escritor e historiador alemán Michael Hesemann quien escribirá un libro con los detalles hasta ahora desconocidos de la personalidad del Papa Benedicto XVI.

La obra será publicada por la editorial alemana Herbirg Verlang, que hizo el anuncio el 18 de julio. "Mi hermano, el Papa", saldrá a la luz en Múnich (Alemania) en septiembre de este mismo año, coincidiendo con la visita del Papa Benedicto XVI a Alemania prevista del 22 al 25 de ese mes.

El volumen de 256 páginas será impreso inicialmente en alemán y ofrecerá los recuerdos de Georg desde su más tierna infancia, pasando por la ordenación sacerdotal que recibió junto al entonces Padre Joseph Ratzinger y llega hasta su relación fraterna actual.

Fuente: ACI.

29 de junio de 2011

Oración por Benedicto XVI..

Oración por el 60° Aniversario de la Ordenación Sacerdotal de Benedicto XVI..


Señor, te damos gracias
porque has abierto tu corazón para nosotros;
porque en tu muerte y en tu resurrección
te has convertido en fuente de vida.
Haz que seamos personas vivientes,
vivientes de tu fuente,
y dónanos el poder ser nosotros también fuentes,
capaces de donar a este nuestro tiempo
agua de vida.
Te damos gracias
por la gracia del ministerio sacerdotal.
Señor, bendícenos
y bendice a todos los hombres de este tiempo
que están sedientos y en la búsqueda

Amén.

27 de junio de 2011

El día mas feliz de Benedicto XVI..

El próximo 29 de junio Benedicto XVI recodará los sesenta años del “momento más importante de mi vida”, su ordenación sacerdotal, recibida en la catedral de Freising, cerca de Munich.

Recibió el sacramento, junto a su hermano mayor, Georg, de manos del cardenal Michael von Faulhaber, conocido como gran opositor al nazismo. “Adsum”, “Aquí estoy”, fueron las palabras que pronunció en latín, ante Dios y ante el pueblo el joven Joseph Ratzinger, a sus 24 años.

El próximo miércoles la Iglesia universal revivirá ese día, pero el papa no quiere que sea un momento de exaltación de su persona, mas bien espera que sirva para promover entre la Iglesia el agradecimiento a Dios por el don del sacerdocio y pedirle que suscite nuevas vocaciones.

De aquel espléndido día de verano, Joseph Ratzinger recuerda un detalle que para otros pasó desapercibido y que comparte en su libro “Mi vida” (Ed. Encuentro, 1997).

No se debe ser supersticioso –escribe en esas memorias–, pero en el momento que el anciano arzobispo impuso sus manos sobre las mías, un pajarillo –tal vez una alondra– se elevó del altar mayor de la catedral y entonó un breve canto gozoso; para mí fue como si una voz de lo alto me dijese: va bien así, estás en el camino justo”.

Fue en esos días cuando Joseph Ratzinger descubrió lo que significa el sacerdote para la gente. “El día de la primera Misa, fuimos acogidos en todas partes –también entre personas completamente desconocidas– con una cordialidad que hasta aquel momento no me podría haber imaginado”, prosigue el papa en sus memorias.

Experimenté así, muy directamente, cuán grandes esperanzas ponían los hombres en sus relaciones con el sacerdote, cuánto esperaban su bendición, que viene de la fuerza del Sacramento. No se trataba de mi persona ni la de mi hermano: ¿qué podrían significar, por sí mismos, dos hermanos como nosotros, para tanta gente que encontrábamos? Veían en nosotros a unas personas a las que Cristo había confiado una tarea para llevar su presencia entre los hombres; así, justamente porque no éramos nosotros quienes estábamos en el centro, nacían tan rápidamente relaciones de amistad”.

(Re)descubrimiento del sacerdocio.

Este mismo (re)descubrimiento del sacerdocio, a nivel universal es el objetivo que se plantea Benedicto XVI al celebrar su aniversario del sacerdocio.
En este contexto, el prefecto de la Congregación vaticana para el Clero, el cardenal Mauro Piacenza, ha enviado una carta a los obispos del mundo para promover 60 horas de adoración eucarística por la santificación de los sacerdotes, por las nuevas vocaciones y por Benedicto XVI.

En el texto, firmado también por el secretario de la Congregación para el Clero, el arzobispo Celso Morga Iruzubieta, se explica que las horas de adoración eucarística dedicadas a esta intención pueden ser continuas o pueden distribuirse durante el mes de junio, y debe comprometer “de manera particular, a los sacerdotes”.

El culmen de este recorrido de oración podría coincidir con la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús –Jornada de santificación sacerdotal–, el próximo viernes 1 de julio”, añade la carta.
Con esta iniciativa, la Iglesia pretende homenajear “al pontífice con una extraordinaria corona de oraciones y de unidad sobrenatural, capaz de mostrar el centro real de nuestra vida, de la que surge todo esfuerzo misionero y pastoral, así como el auténtico rostro de la Iglesia y sus sacerdotes”.

Fuente: Moral y Luces.

16 de mayo de 2011

El Buen Pastor, rezar por Obispos y Sacerdotes..

Los invito a una Oración especial por los Obispos –¡incluido el de Roma!”-, exclamó el Santo Padre, al introducir el rezo del Regina Coeli, en este cuarto domingo de Pascua, que es también Jornada de Oración por las Vocaciones. Recordando el evangelio del día, el Papa quiso presentar a Cristo Buen Pastor como modelo para quienes en la Iglesia tienen responsabilidades de guiar a los fieles.

En este domingo surge espontáneamente recordar a Dios a los Pastores de la Iglesia, y a quienes se están formando para ser Pastores”.

Los invito por tanto a una especial Oración por los Obispos, por los Párrocos, por todos aquellos que tienen responsabilidades en la guía del rebaño de Cristo, para que sean fieles y sabios al llevar a cabo su ministerio”, dijo el Papa.

Hoy quiso también evocar el testimonio de los pastores recientemente beatificados, Juan Pablo II, el sacerdote mártir Georg Häfner, y el fundador de la Sociedad de las Divinas Vocaciones, Justino Russolillo.

¡Demos gracias al Señor porque no hace que falten santos sacerdotes a su Iglesia!”, añadió el Papa a los presentes.

Durante los saludos en los diversos idiomas, el Papa se dirigió a los peregrinos alemanes, a quienes recordó el ejemplo del padre Häfner, beatificado este domingo en la ciudad de Wüzburg.

En el caos de la era nacional socialista, afirmó el Papa, el mártir fue un pastor fiel hasta el sacrificio de su vida por el rebaño, llevando a muchas personas, mediante la proclamación de la verdad y la administración de los sacramentos, a las aguas de la vida.

Vocaciones sacerdotales.
Pidió particularmente hoy oraciones por las vocaciones al sacerdocio, recordando que hace 70 años, Pío XII instituía la Obra Pontificia para las vocaciones sacerdotales.

La feliz intuición de mi Predecesor se fundaba en la convicción de que las vocaciones crecen y maduran en las Iglesias particulares, facilitadas por contextos familiares sanos y robustecidos por el espíritu de fe, de caridad y de piedad”, afirmó el Papa. Una Vocación se realiza cuando se sale “de la propia voluntad cerrada y de la propia idea de autorrealización, para sumergirse en otra voluntad, la de Dios, dejándose guiar por ella”, subrayó.

También en este tiempo, en el que la voz del Señor corre el riesgo de ser ahogada en medio de tantas voces, cada comunidad eclesial está llamada a promover y cuidar las vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada”.

Los hombres, de hecho, siempre tienen necesidad de Dios, también en nuestro mundo tecnológico, y siempre habrá necesidad de Pastores que anuncien su palabra y que hagan encontrar al Señor en los Sacramentos”.+

Fuente: AICA.

1 de mayo de 2011

Beato Juan Pablo II.. Ruega por nosotros.

El Papa Benedicto XVI proclamó beato esta mañana (hora local) a su predecesor el Papa Juan Pablo II, al inicio de una histórica y multitudinaria Eucaristía a la que se estima asisten más de un millón de personas de todas partes del mundo.

En este evento por primera vez en diez siglos un Pontífice eleva a los altares a su predecesor inmediato.

En medio de un gran ambiente de fiesta, ante la multitud que colmó la Plaza de San Pedro, la vía de la Conciliación y las calles adyacentes en donde se apreciaba banderas de muchos países de todo el orbe, el Vicario para la diócesis de Roma, Cardenal Agostino Vallini, leyó ante el Papa una biografía de Juan Pablo II, interrumpido en diversas ocasiones por los aplausos de los presentes.

Los aplausos invadieron la Plaza de San Pedro cuando se recordó, por ejemplo, la fecha de la elección como Pontífice, el 16 de octubre de 1978, su especial predilección por los jóvenes a quienes se dirigió de manera particular en las Jornadas Mundiales de la Juventud.

Tras la lectura de la biografía, el Papa Benedicto XVI declaró beato a Juan Pablo II y dijo que la fiesta del Papa peregrino se celebrará el 22 de octubre de cada año, tras lo cual se descubrió el tapiz con el rostro de Karol Wojtyla y se entonó el himno de la beatificación, ante los incesantes aplausos y vivas de los presentes, en medio de un mar de banderas que se ondeaban en señal de alegría.

Luego de la lectura del decreto de beatificación, le fue presentada al Papa Benedicto XVI una ampolla con la sangre del nuevo Beato que fue portada, entre otros, por la protagonista del milagro que permitió la beatificación, la religiosa francesa Marie Simon Pierre.

Esta reliquia podrá ser venerada por los fieles llegados de todo el mundo a Roma.

Fuente: ACI Prensa.

25 de abril de 2011

Es verdad, Cristo ha resucitado..

Hoy estamos presentes nuevamente ante el misterio de la vida y de la redención. Cristo, que fue crucificado y murió, ha resucitado. Con su resurrección vence el pecado y la muerte. Tenemos que escuchar una vez más, pero con fuerza inusitada estas sus palabras: “No teman, soy yo” (Jn. 6, 20). “Yo estaré con Ustedes hasta el final de los tiempos” (Mt. 28, 19).
Así como el pecado inundó y trastocó el equilibrio humano opacándolo y haciéndolo caer en la desesperación, en la oscuridad y en una terrible destrucción, Él con su pasión, muerte y resurrección, pagó todos nuestros errores, pecados y fragilidades. Él hace nueva todas las cosas. Nos toca y por medio del bautismo, incorporándonos a Él, nos bendice para siempre y nos encuentra, y al encontrarnos, Cristo, nos regala su comunión, nos da la vida divina, nos llama a la conversión sincera y nos hace participar en esa muerte y resurrección redentoras. “Con el Bautismo, al participar en la muerte y resurrección de Cristo, (los bautizados) comienzan con Él la aventura gozosa y entusiasmante del discípulo” (Benedicto XVI. Homilía en la fiesta del Bautismo del Señor, 10 de enero del 2010).
El discípulo es llamado a ser testigo. El testigo es enviado. Su vida nueva por vocación es misionera. Nadie puede ser misionero, ni enviado, sino pasa primero por la experiencia profunda del encuentro con Cristo, en otras palabras, si no vive con verdad, convicción, identidad y compromiso su bautismo. Este no es un rito que queda en el pasado sino que es el hecho fundamental que orienta nuestra vida de modo afectivo y efectivo en el accionar de nuestro apostolado. El ser llamados y enviados nos da fuerza para testimoniar, si no tenemos fuerza en el trabajo testimonial, es indudablemente por la falta de convicción, compromiso y amor.
Estos valores no vienen de afuera, surgen de la misma fuerza de la verdad. Esta verdad se amasa en el silencio de la oración. Sin la Palabra de Dios uno pierde la orientación, sin la Eucaristía uno pierde la fuerza del amor, ya que ambas Palabra y Eucaristía son las dos fuentes que alimentan y sostienen realmente la vida cristiana. La Palabra se escucha y se recibe. Ésta nos ilumina, nos poda y nos fortalece. La Eucaristía, recibida con las debidas disposiciones, nos hace participar de la Vida y despeja todo vestigio de pecado, infidelidad, egoísmo y mentira.
Jesús resucitado nos dice: no tengan miedo. Levántense, Yo los ayudo a vivir, amar y servir como libres y no como esclavos. No tengan miedo, no vivan como cobardes. Dejen que el Espíritu los encienda con el fuego de su Amor. No vivan como derrotados, Yo me entregué por cada uno de ustedes, ¿todavía no se dan cuenta del amor que les tengo? ¿Qué más quieren que haga por ustedes?
La vida nueva recibida se debe vivir responsablemente. Con madurez, con objetividad, sin caprichos y sin arbitrariedades. Con voluntad de decisión y no solamente con “ganas”. Que no se apague en ustedes lo que da sentido a la vida: pensar, conocer, amar. Basta de echar la culpa a los demás. Cada uno, en su lugar, en su vida, en la sociedad, en sus tareas y funciones, debemos hacernos cargo de nuestra respuesta. Somos responsables de nuestra propia maduración.
La Virgen María, los Santos, cada uno de ellos ha entendido, comprendido y asumido este mensaje. Que María al pie de la cruz, nos ayude también a nosotros a responder a Cristo y a vivir cuidando a la Iglesia, al hermano, al pobre, y al que comparte con nosotros la misma suerte, el mismo sentido de la vida.
El querido Papa Juan Pablo II, que será beatificado próximamente, hace 10 años, el 24 de abril de 2001, nos modificó a todos nosotros, enriqueciéndonos con esta nueva realidad de Avellaneda-Lanús. Este acontecimiento nos invita a vivir renovadamente esta Pascua. Por eso, en este Año Jubilar Diocesano, todos debemos hacer más creíble a la Iglesia, siendo testigos de la esperanza y anunciadores del mundo nuevo que ya ha comenzado, porque Cristo Redentor ha definido para siempre el rumbo de la historia de la humanidad.
Felices Pascuas de Resurrección, Él los bendiga a todos y les de la alegría de comenzar una vida nueva.

+Mons. Rubén O. Frassia.
Obispo de Avellaneda-Lanús.

19 de abril de 2011

Benedicto XVI celebra su sexto aniversario de pontificado..

El Papa Benedicto XVI celebra este martes el sexto aniversario de pontificado, que inició el 19 de abril de 2005, después de que los Cardenales reunidos en cónclave eligieran al 265 sucesor de San Pedro al entonces Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el Cardenal Joseph Ratzinger.

El Cardenal Joseph Ratzinger había presidido pocos días antes el funeral de Juan Pablo II, quien será beatificado el próximo 1 de mayo. Por primera vez en muchos siglos, un Papa beatificará a su inmediato predecesor.

Benedicto XVI explicó en su primer discurso dirigido a los fieles reunidos en la Plaza de San Pedro que "después del gran Juan Pablo II" los Cardenales habían elegido a "este humilde trabajador de la viña del Señor".

El Papa inicia su séptimo año de Pontificado tres días después de cumplir 84 años, debido a lo cual ha recibido numerosas felicitaciones provenientes de todo el mundo, incluida la felicitación de la Reina Isabel de Inglaterra, quien le agradeció su pasado viaje a Inglaterra el pasado mes de septiembre.

El Pontífice inicia ahora el séptimo año de Pontificado, con la mirada puesta en la beatificación de su predecesor y con numerosos viajes a Alemania, Croacia, Venecia y Madrid, para celebrar la próxima Jornada Mundial de la Juventud, que se celebrará en agosto en la capital española.

Fuente: ACI Prensa.

15 de noviembre de 2010

Santos para Evangelizar con la vida..

Vaticano, 13 Nov. 10 / 08:25 am (ACI)

En la audiencia concedida a los participantes del Pontificio Consejo para la Cultura que celebran su asamblea plenaria bajo el lema "Cultura de la comunicación y nuevos lenguajes", el Papa Benedicto XVI resaltó que "necesitamos hombres y mujeres que hablen con su vida, que sepan comunicar el Evangelio, con claridad y coraje, con la transparencia de las acciones, con la pasión alegre de la caridad".

En su discurso el Santo Padre señaló que "hablar de comunicación y lenguaje significa, de hecho, no solo tocar uno de los puntos cruciales de nuestro mundo y sus culturas; sino que para nosotros los creyentes significa acercarse al misterio mismo de Dios que, en su bondad y sabiduría, ha querido revelarse y manifestar su voluntad a los hombres. En Cristo, Dios se ha revelado a nosotros como el Logos, que se nos comunica e interpela, poniendo las bases que fundan nuestra identidad y dignidad de personas humanas, amadas como hijos del único Padre".

Con esta asamblea plenaria, continuó el Papa, este Pontificio Consejo busca nuevas formas de anunciar el Evangelio, en atenta escucha del mundo globalizado que vive una transformación cultural, con nuevos lenguajes y nuevas formas de comunicación que generan nuevos y problemáticos modelos antropológicos.

En este contexto, prosigue, los Obispos y fieles advierten con preocupación algunas dificultades en la comunicación del mensaje evangélico y en la transmisión de la fe "al interior de la misma comunidad eclesial". Este problema, añade el Papa, se hace más grande cuando la "Iglesia se dirige a los hombres y mujeres alejados o indiferentes a una experiencia de fe, a quienes el mensaje evangélico alcanza de una manera poco eficaz y convincente". Ante ellos la Iglesia no permanece indiferente sino que busca nuevos modos de anuncio, nuevas formas de comunicación.

Tras advertir que la incapacidad del lenguaje para comunicar el sentido profundo y la belleza de la experiencia de fe "puede contribuir a la indiferencia de tantos, sobre todo jóvenes" y puede "convertirse en motivo de alejamiento", Benedicto XVI resaltó que la Iglesia "quiere dialogar con todos, en la búsqueda de la verdad, pero para que el diálogo y la comunicación sean eficaces y fecundos es necesario sintonizar una misma frecuencia, en ámbitos de encuentro amigables y sinceros, en aquel ideal ‘Patio de los Gentiles’ que he propuesto" y que este dicasterio busca presentar en la cultura europea.

"Hoy no pocos jóvenes, aturdidos por las infinitas posibilidades ofrecidas por las redes informáticas u otras tecnologías, establecen formas de comunicación que no contribuyen al crecimiento humano, pero que pueden generar el sentido de soledad. Ante tales fenómenos, he hablado de una emergencia educativa, un desafío al que se puede y se debe responder con inteligencia creativa, esforzándose en promover una comunicación humanizante que estimule el sentido crítico y la capacidad de valoración y discernimiento".

El Papa resaltó luego la infinita capacidad de la liturgia y su extraordinario patrimonio de símbolos, imágenes ritos y gestos y su tradición; para avanzar en esta comunicación, "hasta tocar profundamente la conciencia humana, el corazón y el intelecto. La tradición cristiana, entonces, siempre ha anexado a la liturgia el lenguaje del arte, cuya belleza tiene una particular fuerza comunicativa".

Ejemplo de esta fuerza, prosiguió, se ha visto el fin de semana pasado en Barcelona en la ahora Basílica de la Sagrada Familia, obra del arquitecto Antonio Gaudí, en donde se "conjugan genialmente el sentido de lo sagrado y la liturgia con formas artísticas tanto modernas como en sintonía con las mejores tradiciones arquitectónicas".

Sin embargo, precisó el Papa Benedicto XVI, más incisiva que el arte y las imágenes en la comunicación del mensaje evangélico "es la belleza de la vida cristiana. Al final, solo el amor es digno de fe y resulta creíble. La vida de los santos, de los mártires, muestra una singular belleza que fascina y atrae, porque una vida cristiana vivida en plenitud habla sin palabras. Necesitamos hombres y mujeres que hablen con su vida, que sepan comunicar el Evangelio, con claridad y coraje, con la transparencia de las acciones, con la pasión alegre de la caridad". Finalmente el Papa recordó su peregrinaje a Santiago de Compostela y resaltó la alegría auténtica que experimentan quienes caminan hacia la verdad y la belleza, al encuentro con Dios, como hicieron en su momento los discípulos de Emaús viviendo la experiencia del ardor en el corazón al reconocer la voz del Señor.

4 de enero de 2010

Los Jóvenes no tienen miedo...

Los jóvenes no tienen miedo del sacrificio, sino de una vida sin sentido.
Son sensibles a la llamada de Cristo, que les invita a seguirle.
Pueden responder a ese llamado como Sacerdotes, como Consagrados y Consagradas, o como Padres y Madres de Familia, dedicados totalmente a servir a sus hermanos con todo su tiempo y capacidad de entrega, con su vida entera.

Documento Aparecida.
Dircurso Inaugural del Papa Benedicto XVI.