Mostrando entradas con la etiqueta Juan Pablo II. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Juan Pablo II. Mostrar todas las entradas

31 de octubre de 2011

Cinco hijas que abrazaron la vida consagrada..

Tienen entre 20 y 28 años e ingresaron en el nuevo instituto de vida contemplativa Iesu Communio. Sus padres, orgullosos, aseguran que recibieron esta decisión como una verdadera bendición.


Inmaculada Sánchez y Alejandro Ripoll tienen 5 hijas que han abrazado la vida consagrada como religiosas del nuevo instituto de vida contemplativa Iesu Communio. Estos padres españoles aseguran que han recibido la consagración de sus hijas como una verdadera bendición.

En una entrevista, la pareja expresó su felicidad por tener 5 hijas religiosas.

"Esto es como cuando un hijo se casa. Tú lo que quieres es tenerlos a tu alrededor, cerca, pero cada uno tiene que llevar su estudio, igual que cuando un hijo se te casa y no tienes que intervenir en su historia aquí es en un convento, pero tiene un secreto especial. Y el secreto es que con cada una y con cada consagración Dios derrama unos dones impresionantes a la familia, y por tanto es una bendición", afirmó Alejandro.

Sor Jordán, Sor Amada de Jesús, Sor Francesca, Sor Ruth, y Sor Nazaret, tienen entre 20 y 28 años de edad y son las 5 hermanas de sangre que comparten su vida dentro de Iesu Communio, la nueva comunidad de clausura que surgió de las clarisas de Lerma en España y que sorprendió al mundo con una explosión de vocaciones.

"Pero los primeros sorprendidos somos nosotros y la misma Iglesia. Que en una familia se den cinco vocaciones a un convento de clausura creo que desde Teresa de Lisieux no se había dado", consideró Inmaculada.

De un total de 7 hermanos, las cinco jóvenes decidieron ingresar en el mismo instituto religioso, donde 3 ya son consagradas y las otras 2 son novicias.

Cada historia de vocación fue algo personal y único, cada una "ha tenido una historia de muchos años en los que se han dado encuentros con el Santo Padre desde Juan Pablo II. Cada una ha sido un proceso distinto, porque entre ellas son muy diferentes", explicó el padre.

Inmaculada y Alejandro visitaron Roma para participar en el encuentro "Nuevos evangelizadores para la nueva evangelización" que celebraron en el Vaticano el 15 de octubre con la intervención del Papa Benedicto XVI y de Sor Verónica, la fundadora y Superiora General de Iesu Communio.

"¿Qué hacemos nosotros con el Santo Padre en una reunión en el centro del corazón de la Iglesia? ¿Quiénes somos nosotros? Esto es un regalo de Dios, una gracia más de este instituto", afirmó Alejandro.

La vocación de nuestras hijas solo puede tener una explicación divina, "la misma Iglesia está sorprendida y esperando", pero en esto "los primeros desbordados somos nosotros. Explicación humana no tiene", agregó Inmaculada.

Fuente: ACI.

25 de julio de 2011

La difícil “misión” de pintar oficialmente a los Papas..

Natalia Tsarkova es rusa y, tras llegar a Roma como alumna de Bellas Artes, se convirtió en la pintora oficial de tres pontífices. Aunque a uno de ellos, Juan Pablo I, lo retrató veinte años después de muerto.

Natalia Tsarkova llegó a Roma en los años noventa como alumna de Bellas Artes de la Academia de Moscú, y su intención era quedarse tres meses. Allí quedaron contentos de su trabajo, y en el año 2000 le pidieron un lienzo de Juan Pablo II para celebrar su octogésimo cumpleaños.

"Un retrato de estas características es la cima para un pintor", explica Natalia en una entrevista concedida esta semana en su apartamento romano. Pero ella tenía claro que no se trataba sólo de un trabajo profesional, sino de algo más: "Dios me ha hecho un regalo, el regalo de pintar, de ser capaz de llevar su mensaje al mundo a través del color. Así que, aunque es mi trabajo, también es mi misión".

Tras aquel retrato de Juan Pablo Ii vinieron otros, y aunque ella había pensado en una estancia temporal, "Roma hizo todo lo posible para impedirme marchar".

"Así que pensé que esto no es algo que suceda todos los días", añade: "Fue la Divina Providencia lo que iluminó mi camino... Para todas las personas existen esos momentos en los que la Divina Providencia te indica el camino correcto. Es importante comprender esto en el momento adecuado. Espero haberlo entendido yo así".

Natalia nació en una familia pobre de Moscú, pero ahora vive en un estudio de Roma donde sus obras ocupan todas las paredes, y las vitrinas se llenan de objetos entre los cuales hay muchos premios y galardones.

En 2007 terminó el retrato oficial de Benedicto XVI, con una convicción: "Un retrato de un Papa es un mensaje, no es un simple retrato. Es algo diferente. Por eso intento transmitir un mensaje especial a través de la expresión de su rostro, de su postura o del entorno". En el caso de Papa Ratzinger, lo conforman ángeles y el Espíritu Santo, y con su personaje sentado sobre el sillón que fue de uno de sus predecesores, León XII.

"En el retrato es como si el trono cobrase vida. El Espíritu Santo ilumina al Papa y al mundo. Los ángeles contemplan con ojos vivos a la persona del Papa, que mira al mundo con alegría. Va vestido de rojo, símbolo de amor y fe", explica la artista, segura de haber cumplido su misión.

Porque, para Tsarkova, "todo lo que el Papa hace por el mundo con su oración, querría hacerlo yo con mis pinceles".

Fuente: ReL

15 de julio de 2011

Razones del Papa para no proclamarlo "Santo Súbito"..

Afirman que Benedicto XVI evaluó la propuesta pero que finalmente optó por no saltarse el paso de la beatificación. ¿Por qué lo hizo? ¿A quiénes consultó? Teresa de Calcuta y Juan XXIII, otros casos en los que se adoptó el mismo criterio.

Por Andrea Tornielli (Vatican Insider)


En las primeras semanas de su pontificado, Benedicto XVI tomó seriamente en consideración la petición de proclamar al papa Juan Pablo II "Santo Súbito", es decir, de abrir directamente el proceso para la canonización saltándose el paso intermedio de la beatificación. Un evento sin precedentes en la época moderna.

Una idea de Don Stanislaw
Ratzinger no dijo que no inmediatamente, sino que evaluó la propuesta que daba forma a una aspiración del mismo secretario personal de Wojtyla, Stanislaw Dziwisz. Pidió consejo a algunos colaboradores de la curia romana y al final estableció consentir la apertura inmediata del proceso, sin tener en cuenta los cincuenta años de la muerte, pero sin saltarse el escalón de beato.

Es necesario volver la vista hacia la gran emoción de los días sucesivos a la muerte de Juan Pablo II para comprender lo que sucedió en lo santos palacios de Oltretevere. Los cardenales, mientras se reunían para decidir el desarrollo de los funerales y preparar el cónclave por el cual sería elegido Benedicto XVI, veían la corriente ininterrumpida de personas que desfilaban delante de la tumba de Wojtyla.

Firmas para su canonización
El cardenal eslovaco Jozef Tomko, perfecto emérito de Propaganda de Fe y amigo del Pontífice apenas desaparecido, se hizo promotor de una recogida de firmas entre los compañeros cardenales para pedir al nuevo Papa, fuese quién fuese, abrir la causa para llevar a su predecesor al altar.

El entonces decano del colegio cardenalicio, Joseph Ratzinger, en la homilía de la misa fúnebre habló de Wojtyla asomado a la ventana del cielo, y sus palabras vinieron consideradas como un viático halo. Justo después de las elecciones, el cardenal Ruini fue a presentarle la petición de sus compañeros. De parte de Dziwisz le llegó sin embargo a Benedicto XVI la sugerencia de la proclamación de "Santo Súbito".

Evaluar pros y contras
Ratzinger, que había conocido de cerca a Wojtyla y había sido uno de sus más longevos y estrechos colaboradores, quiso evaluar la propuesta con calma, pros y contras: de una parte la fama de santidad difundida a nivel popular y la excepcional figura del predecesor, de la otra las reglas canónicas y el impacto que una ruptura tal habría tenido si hubiera sido una proclamación inmediata.

El nuevo Papa sabía bien que una cosa similar había sido tomada en consideración apenas dos años antes, en junio de 2003, cuando el Secretario de Estado Angelo Sodano había escrito una carta a nombre de Juan Pablo II a algunos cardenales de la curia romana, pidiéndoles su parecer sobre la posibilidad de proclamar santa inmediata a la madre Teresa de Calcuta, sin pasar por la beatificación. Al Papa Wojtyla esa idea no le desagradaba, pero quiso consultar a sus colaboradores, quienes se lo desaconsejaron. De esto modo madre Teresa se convirtió en beata, no en santa.

Sin atajos
Consultados algunos colaboradores, Benedicto XVI que por lo tanto siguió la misma línea, decidió derogar la espera de cinco años, pero estableció que la causa del predecesor, aunque siguiendo una vía rápida en cuanto al tiempo, siguiera los trámites normales, sin atajos o descuentos. El hecho que apenas seis años de la muerte de Juan Pablo II se haya convertido en beato es ya, de por sí, un hecho excepcional. Desde hace más de un milenio, de hecho, un Papa no subía a los altares a su inmediato predecesor.

El último Papa que se quiso que fuera "santo súbito", antes de Wojtyla, fue Juan XXIII: los padres del Vaticano II propusieron a su sucesor Pablo VI canonizarlo en Concilio, por aclamación. También esa vez el Papa eligió un camino diverso e hizo iniciar el proceso regular para Roncalli, asignando otro para Pio XII.

Fuente: ReL

15 de junio de 2011

Miles de peregrinos visitan la tumba de Juan Pablo II..

Miles visitan al beato y hacen sus peticiones. En grandes cajas de madera dejan cartas, sobres con dinero y hasta medicamentos. En la fila se hablan todos los idiomas pero al acercarse a la capilla, se impone el silencio y la oración.


Juan Pablo II nunca está solo. El caudaloso río de peregrinos que pasan ante su tumba dura toda la jornada, desde las 7 de la mañana hasta las 7 de la tarde. En la fila se hablan todos los idiomas del planeta pero al acercarse a la capilla, el silencio se impone de modo natural. Tan sólo se escuchan susurros: «¿Dónde está el Papa? Ah sí... ¡Esta allí! ¡Esta allí!». La Capilla de San Sebastián es tan grande que a muchos no les resulta fácil encontrar la lápida blanca sobre la que campea la inscripción «Beatus Ioannes Paulus PP. II».

La mayoría de los peregrinos han visto a Juan Pablo II en sus países o han disfrutado de algún encuentro más familiar. Un italiano ya jubilado comenta sonriendo: «Soy del coro de Varese y vine a cantarle hace años. Ahora he venido a pedirle que mantenga unida mi familia, y que a mí no me llame demasiado pronto para estar con él. Necesito seguir aquí».

Algunos usan prismáticos para ver la tumba más de cerca. Muchos toman fotografías, y algunos incluso las envían inmediatamente para confirmar que han hecho la visita y la petición. Blas, que es mexicano, comenta que ha venido a pedir por su familia y por la paz en el mundo. Una chica de Malasia se para ante la capilla mientras escucha su audio-guía y luego se queda mirando: «Yo estaba visitando la basílica pero no sabía que este Papa estaba aquí». Es un caso excepcional, pues la mayor parte de los peregrinos no sólo vienen directamente a visitar a Juan Pablo II sino que se quedan «atrapados» en el lugar.

Y los ujieres de la basílica de San Pedro, los sampietrini , tienen que pedirles continuamente que se muevan: «Prego, avanti. Please, move on. Por favor, adelante». Es un trabajo que cansa, pues, según uno de los encargados, «es duro hacerlos mover, ya que han venido para rezar. Es un trabajo que duele, y los turnos son de sólo 30 minutos, alternando con un puesto más tranquilo en la contigua Capilla del Santísimo».

Los peregrinos siguen dejando flores para Juan Pablo II, que los sampietrini llevan enseguida hasta la tumba. Los mensajes ya no se dejan por el suelo, sino que se depositan en dos grandes cajas de madera. Desde el fallecimiento del pontífice, en abril del 2005, los peregrinos -jóvenes y mayores, creyentes o no- comenzaron a dejarle mensajes sobre su tumba: pequeñas notas, tarjetas y cartas escritas como a una persona viva, como a alguien de la familia. La postulación de la causa las conserva todas, y ha permitido leerlas a la profesora Elisabetta Lo Iacono, autora del libro Querido Señor Papa. Lo que los fieles escriben a Juan Pablo II.

En las cajas es posible ver desde pequeños trozos de papel hasta grandes sobres amarillos que contienen objetos voluminosos. Algunos peregrinos echan billetes a modo de donativo, y otros dejan exvotos, que van desde miniaturas de coches hasta bolsas transparentes con medicinas, quizá para pedir un milagro o agradecer una curación. Impresiona también la intensidad de la gente que se mantiene en un segundo plano para rezar con tranquilidad.

Una joven italiana le ha pedido a Juan Pablo «una cosa muy personal»: que le ayude a responder a su «camino de fe». Dos sacerdotes ortodoxos rusos se paran en la balaustrada, y la agarran fuerte con las manos. Están conmovidos, como casi todos los peregrinos. Una mujer eslovaca comenta: «he venido a visitarlo porque lo he visto en sus dos viajes a Eslovaquia y también en una audiencia en Roma. No le pido ningún favor especial para mí sino, sencillamente, que me guíe para que yo sepa hacer lo que debo».

Cada peregrino tiene un motivo personal para venir y algún deseo, alguna petición, consciente o inconsciente. La responsable de un centro de acogida de muchachos con problemas en Treviso ha venido «a rezar por los chavales» y, además, a pedir que porque su familia pueda «aceptar bien las dificultades y el dolor, como él supo sobrellevar las contrariedades toda su vida». Le gustaría estar más tiempo, pero tiene que dejar sitio a casi un centenar de peregrinos de Bombay que rodean, apiñados, a un guía que enarbola en alto una gran rosa amarilla. En el lenguaje de las flores, el significado es «Felicidad», «Amistad» y también «Recuérdame»

Fuente: ABC.

20 de mayo de 2011

Juan Pablo II veneró imagen de Medjugorje..

El papa Juan Pablo II veneró la imagen de la Virgen de Civitavecchia, una estatua de yeso proveniente de Medjugorje que supuestamente había llorado sangre en 14 ocasiones.

Lo asegura en el libro “La Madonnina de Civitavecchia. La verdadera historia de un doloroso drama de amor” monseñor Girolamo Grillo, obispo emérito de esta diócesis a 50 km. de Roma.

Dice que el secretario personal del Papa, Stanislaw Dziwisz, le llamó para que acudiera al Vaticano con la estatua. Era el 9 de junio de 1995, 3 meses después de que el obispo viera con sus propios ojos el extraordinario llanto de la estatua.

Estuvimos rezando largo rato. Durante la cena, el Papa me pidió que le contase lo sucedido. Empecé a explicárselo pero paré porque me di cuenta de que él sabía más que yo. Me quedé impresionado. Después habló sobre el significado de este llanto. Después de cenar me ordenó que mantuviese esto en silencio y que un día, yo debía contar al mundo que Juan Pablo II había venerado la imagen de Virgencita de Civitavecchia. Le pregunté cuándo y me dijo que me daría cuenta yo sólo”, dice monseñor Grillo.

Como prueba de este encuentro, muestra en su libro una carta en la que relataba esta visita, firmada y fechada por el propio Juan Pablo II.

Le pregunté a don Stainslaw: ¿Quién me creerá, quién creerá lo que he escrito en mis diarios? Me dijo que describiera en una carta lo sucedido esa noche y que le enviase dos copias. Una semana después me devolvió lo escrito firmado por Juan Pablo II”, relata el obispo emérito de Civitavecchia.

Además el obispo asegura que el cardenal Angelo Sodano, entonces Secretario de Estado, le llamó varias veces en nombre del Papa para que tuviese fe y creyese en el llanto extraordinario de la estatua.

Sin embargo, el Vaticano, en concreto la Congregación para la Doctrina de la Fe, no ha hecho ninguna declaración oficial que validase estos hechos extraordinarios.

No consta que sea sobrenatural, pero...
Durante una primera investigación de una comisión se concluyó con la definición “non constat de sopranaturalitate”, una conclusión un poco imprecisa que viene a decir que en ese momento no se puede constatar su origen sobrenatural. No es la conclusión negativa, “constat de non”, que significa que consta que no es sobrenatural”, explica el vaticanista Andrea Tornielli.

Para monseñor Grillo la beatificación de Juan Pablo II ha sido el signo de que debía hacer pública esta veneración. Nuevos episodios de una historia sobre la que la Iglesia no ha pronunciado todavía su última palabra.

Fuente: ReL y Rome Reports.

16 de mayo de 2011

El Buen Pastor, rezar por Obispos y Sacerdotes..

Los invito a una Oración especial por los Obispos –¡incluido el de Roma!”-, exclamó el Santo Padre, al introducir el rezo del Regina Coeli, en este cuarto domingo de Pascua, que es también Jornada de Oración por las Vocaciones. Recordando el evangelio del día, el Papa quiso presentar a Cristo Buen Pastor como modelo para quienes en la Iglesia tienen responsabilidades de guiar a los fieles.

En este domingo surge espontáneamente recordar a Dios a los Pastores de la Iglesia, y a quienes se están formando para ser Pastores”.

Los invito por tanto a una especial Oración por los Obispos, por los Párrocos, por todos aquellos que tienen responsabilidades en la guía del rebaño de Cristo, para que sean fieles y sabios al llevar a cabo su ministerio”, dijo el Papa.

Hoy quiso también evocar el testimonio de los pastores recientemente beatificados, Juan Pablo II, el sacerdote mártir Georg Häfner, y el fundador de la Sociedad de las Divinas Vocaciones, Justino Russolillo.

¡Demos gracias al Señor porque no hace que falten santos sacerdotes a su Iglesia!”, añadió el Papa a los presentes.

Durante los saludos en los diversos idiomas, el Papa se dirigió a los peregrinos alemanes, a quienes recordó el ejemplo del padre Häfner, beatificado este domingo en la ciudad de Wüzburg.

En el caos de la era nacional socialista, afirmó el Papa, el mártir fue un pastor fiel hasta el sacrificio de su vida por el rebaño, llevando a muchas personas, mediante la proclamación de la verdad y la administración de los sacramentos, a las aguas de la vida.

Vocaciones sacerdotales.
Pidió particularmente hoy oraciones por las vocaciones al sacerdocio, recordando que hace 70 años, Pío XII instituía la Obra Pontificia para las vocaciones sacerdotales.

La feliz intuición de mi Predecesor se fundaba en la convicción de que las vocaciones crecen y maduran en las Iglesias particulares, facilitadas por contextos familiares sanos y robustecidos por el espíritu de fe, de caridad y de piedad”, afirmó el Papa. Una Vocación se realiza cuando se sale “de la propia voluntad cerrada y de la propia idea de autorrealización, para sumergirse en otra voluntad, la de Dios, dejándose guiar por ella”, subrayó.

También en este tiempo, en el que la voz del Señor corre el riesgo de ser ahogada en medio de tantas voces, cada comunidad eclesial está llamada a promover y cuidar las vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada”.

Los hombres, de hecho, siempre tienen necesidad de Dios, también en nuestro mundo tecnológico, y siempre habrá necesidad de Pastores que anuncien su palabra y que hagan encontrar al Señor en los Sacramentos”.+

Fuente: AICA.

4 de mayo de 2011

Primera Capilla dedicada a Juan Pablo II..

Es la primera en Argentina y está en la parroquia San Miguel Arcángel en el centro porteño. Se llama “Beato Juan Pablo II” desde el domingo, cuando fue inaugurada con procesión y cantos. Lo primeros sábados de cada mes será la misa especial.

El párroco de San Miguel Arcángel, presbítero Ricardo Pascual Dotro, informó que el arzobispo de Buenos Aires, cardenal Jorge Mario Bergoglio SJ, firmó un decreto, fechado el domingo 1º de mayo de 2011, día de la beatificación de Juan Pablo II, por el que se impuso el nombre de "Beato Juan Pablo II" a la Capilla existente en la cripta del templo parroquial San Miguel Arcángel, situado en la calle Suipacha 75, en pleno centro de la ciudad de Buenos Aires.

Dicha capilla, construida a principios del siglo XX, si bien fue destinada al culto, y restaurada últimamente, nunca había tenido titular.

La primera capilla dedicada en la Argentina al nuevo beato de la Iglesia católica, estará abierta todos los días para la oración y devoción al Papa polaco y los primeros sábados de cada mes, a las 18, se celebrará allí la Eucaristía de súplica y peticiones por la intercesión del beato papa Juan Pablo II.

La inauguración se realizó el mismo domingo 1º de mayo al finalizar la misa dominical con una emotiva procesión y cantos.
En la capilla se distribuyen gratuitamente estampas del nuevo beato.

Informes: ricdotro@lvd.com.ar

Fuente: Valores Religiosos.

3 de mayo de 2011

Tocar al Señor, por la Fe, para creer en Él..

2º domingo de Pascua. Domingo de la Misericordia.
Evangelio según San Juan 20,19-31 (Ciclo A).
Reflexiones radiales de nuestro Obispo.

“Al atardecer de ese mismo día, el primero de la semana, estando cerradas las puertas del lugar donde se encontraban los discípulos, por temor a los judíos, llegó Jesús y poniéndose en medio de ellos, les dijo: "¡La paz esté con ustedes!". Mientras decía esto, les mostró sus manos y su costado. Los discípulos se llenaron de alegría cuando vieron al Señor.
Jesús les dijo de nuevo: "¡La paz esté con ustedes! Como el Padre me envió a mí, yo también los envío a ustedes". Al decirles esto, sopló sobre ellos y añadió: "Reciban el Espíritu Santo. Los pecados serán perdonados a los que ustedes se los perdonen, y serán retenidos a los que ustedes se los retengan".
Tomás, uno de los Doce, de sobrenombre el Mellizo, no estaba con ellos cuando llegó Jesús. Los otros discípulos le dijeron: "¡Hemos visto al Señor!". El les respondió: "Si no veo la marca de los clavos en sus manos, si no pongo el dedo en el lugar de los clavos y la mano en su costado, no lo creeré".
Ocho días más tarde, estaban de nuevo los discípulos reunidos en la casa, y estaba con ellos Tomás. Entonces apareció Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio de ellos y les dijo: "¡La paz esté con ustedes!".
Luego dijo a Tomás: "Trae aquí tu dedo: aquí están mis manos. Acerca tu mano: Métela en mi costado. En adelante no seas incrédulo, sino hombre de fe".
Tomas respondió: "¡Señor mío y Dios mío!".
Jesús le dijo: "Ahora crees, porque me has visto. ¡Felices los que creen sin haber visto!".
Jesús realizó además muchos otros signos en presencia de sus discípulos, que no se encuentran relatados en este Libro. Estos han sido escritos para que ustedes crean que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y creyendo, tengan Vida en su Nombre.

La presencia de Cristo glorificado, pero que guarda y conserva todas las realidades transformadas de su humanidad (por eso no es un fantasma ya que un fantasma no tendría corporeidad) está vivo y tiene una corporeidad transformada. Por ese motivo la incredulidad de Tomás -que tiene que tocar a Cristo glorificado- cree y expresa esa frase admirable de reconocimiento: ¡Señor mío y Dios mío!, pone el acto de fe.

Por la fe, no por cosas visibles o materiales, todos nosotros tenemos que sabernos tocados por el Señor y tocar al Señor. El Señor nos toca al darnos la vida, al darnos nuestra pertenencia por el bautismo, al Pueblo Santo de Dios, la Iglesia. Y nos toca permanentemente con su mirada, con su ternura, con su amor, con su misericordia, con su presencia, con su gracia.

¡Esto quiero que reconozcamos hoy! Tenemos que tocar al Señor por la fe para creer en El, sabiendo que es Jesús, que es el Mesías, que es el enviado, el Hijo de Dios; y creyendo en El tengamos vida en su Nombre y vida en abundancia. Que en esta fe en Cristo, esta misericordia que Dios tiene con nosotros, en este domingo de la Misericordia, Jesús resucitado esté muy presente.

Hoy, 1º de mayo, es un día muy especial ya que asistimos a la beatificación del querido Juan Pablo II, y quiero recordar cuando en 2003, año que los obispos argentinos fuimos en visita ad límina para ver al Santo Padre, a solas con él por unos minutos, le pregunté al santo, al anciano, al sabio, a Pedro, qué me decía para este tiempo; y me dijo: “Creer en Dios, creer en Cristo, creer en la Virgen, la Iglesia, Vaticano II y el documento ‘Al inicio del Tercer milenio’, allí está todo, nada más
Hoy se los transmito a ustedes porque ese sabio hoy es Beato, me lo dijo a mí como cabeza de la Iglesia, de la diócesis de Avellaneda Lanús, en un coloquio personal, por eso lo comparto.

Les dejo mi bendición en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Mons. Rubén Oscar Frassia.

1 de mayo de 2011

Beato Juan Pablo II.. Ruega por nosotros.

El Papa Benedicto XVI proclamó beato esta mañana (hora local) a su predecesor el Papa Juan Pablo II, al inicio de una histórica y multitudinaria Eucaristía a la que se estima asisten más de un millón de personas de todas partes del mundo.

En este evento por primera vez en diez siglos un Pontífice eleva a los altares a su predecesor inmediato.

En medio de un gran ambiente de fiesta, ante la multitud que colmó la Plaza de San Pedro, la vía de la Conciliación y las calles adyacentes en donde se apreciaba banderas de muchos países de todo el orbe, el Vicario para la diócesis de Roma, Cardenal Agostino Vallini, leyó ante el Papa una biografía de Juan Pablo II, interrumpido en diversas ocasiones por los aplausos de los presentes.

Los aplausos invadieron la Plaza de San Pedro cuando se recordó, por ejemplo, la fecha de la elección como Pontífice, el 16 de octubre de 1978, su especial predilección por los jóvenes a quienes se dirigió de manera particular en las Jornadas Mundiales de la Juventud.

Tras la lectura de la biografía, el Papa Benedicto XVI declaró beato a Juan Pablo II y dijo que la fiesta del Papa peregrino se celebrará el 22 de octubre de cada año, tras lo cual se descubrió el tapiz con el rostro de Karol Wojtyla y se entonó el himno de la beatificación, ante los incesantes aplausos y vivas de los presentes, en medio de un mar de banderas que se ondeaban en señal de alegría.

Luego de la lectura del decreto de beatificación, le fue presentada al Papa Benedicto XVI una ampolla con la sangre del nuevo Beato que fue portada, entre otros, por la protagonista del milagro que permitió la beatificación, la religiosa francesa Marie Simon Pierre.

Esta reliquia podrá ser venerada por los fieles llegados de todo el mundo a Roma.

Fuente: ACI Prensa.

28 de abril de 2011

Revelan lo riguroso que fue el proceso de beatificación..

Para declarar beato a Juan Pablo II, el papa Benedicto XVI ha apostado por el rigor. Los encargados de investigar escrupulosamente su "vida y milagros" han tenido que documentar hechos concretos que demuestren que fue un santo. Para eso, interrogaron a 114 personas, tanto a favor como en contra de la beatificación.

Para eso, interrogaron a 114 personas, tanto a favor como en contra de la beatificación. Se trata de 35 cardenales, 20 obispos, 11 sacerdotes, 5 religiosos, 3 monjas y 36 laicos, 3 no católicos y 1 judío. Cada uno respondió 129 preguntas. Entre ellos había varios jefes de Estado y políticos, 2 patriarcas ortodoxos, el primado anglicano y una personalidad del mundo judío.

Además, seis historiadores dedicaron 16 meses a reconstruir minuciosamente su vida como hombre, como sacerdote y como Papa.

Con las conclusiones se redactaron tres volúmenes que expertos del Vaticano revisaron antes de proponer al Papa Benedicto XVI que beatificase a Juan Pablo II.

Según el cardenal Angelo Amato, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, "el proceso de beatificación consiste en estudiar la vida de una persona y examinar la heroicidad de sus virtudes, especialmente las tres teologales, fe, esperanza y caridad; y también las éticas y morales de la prudencia, la justicia, la fortaleza y la templanza".

Juan Pablo II sube a los altares sólo 6 años y un mes después de su muerte. A pesar de la extremada velocidad, el Vaticano insiste en que se han respetado escrupulosamente todos los pasos.

"El privilegio para la Causa de beatificación de Juan Pablo II ha sido no tener que estar en lista de espera, porque tenemos cientos y cientos de causas de beatificación pendientes", precisa el purpurado italiano.

El otro protagonista de este proceso es el sacerdote polaco Slawomir Oder, quien ha dirigido la investigación. Por eso, puede decirse que es quien mejor conoce a Juan Pablo II.

El postulador de la causa de beatificación de Juan Pablo II, el sacerdote Slawomir Oder señala que "él mismo decía que no se puede entender su personalidad desde fuera sino desde dentro. Por eso, la clave de lectura de este personaje es su fe. Fue un hombre de Dios. Esto es lo que mejor le define. Fue auténticamente un hombre de Dios, un hombre que realmente creía, que estaba enamorado de Cristo y de la Iglesia".

El postulador también investigó el milagro necesario para celebrar la beatificación. Se trata de la curación inmediata e inexplicable de la monja francesa, Marie Simon-Pierre, quien sufría un alto grado de Parkinson. Esta enfermedad le había obligado a abandonar su trabajo como enfermera en la de maternidad de un hospital de Arles, en Francia. En junio de 2005, tras haber pedido a Juan Pablo II una mejora, el Parkinson desapareció totalmente.

Fuente: Europa Press.

27 de abril de 2011

La sangre de Juan Pablo II..

La sangre de Juan Pablo II será Reliquia para la veneración de los fieles.
Lo confirmó ayer el Vaticano. Había sido extraída en sus últimos días de vida (Diario Clarín).

Una ampolla con sangre de Karol Wojtyla se expondrá a la veneración de los fieles durante la beatificación del Papa polaco, que se celebrará el próximo domingo en el Vaticano, a sólo seis años de su muerte. Unas 300.000 de personas llegarán en trenes, aviones y micros especiales a Roma para asistir a la ceremonia, la cual será presidida por uno de sus colaboradores más cercanos, el entonces cardenal Joseph Ratzinger, hoy Papa.
La sangre le fue extraída a Juan Pablo II como previsión ante eventuales transfusiones y fue conservada en el hospital Bambino Gesu por las monjas de esa institución médica. Se encuentra en estado líquido, a causa de un anticoagulante presente en la probeta al realizar la extracción, según explicó el Vaticano a través de un comunicado.
Desde hace tiempo se conocía la existencia de ampollas con sangre extraída a Juan Pablo II y que algunas de ellas estaban custodiadas por el sacerdote Stanislao Dziwisz, secretario de Wojtyla durante casi 40 años y actualmente su sucesor en la cátedra de Cracovia. El Vaticano precisó ayer que el cardenal Dziwisz custodia dos ampollas de sangre, pero que existen otras dos en el Bambino Gesu, a cargo de las monjas del hospital pediátrico.
Una de estas dos últimas, colocada en un “precioso relicario, hecho preparar especialmente por la Oficina de Celebraciones Litúrgicas del Sumo Pontífice”, será expuesta durante la ceremonia de beatificación a la veneración de los fieles.
En los últimos días de enfermedad del Papa polaco, el personal médico que atendía a Wojtyla realizó extracciones de sangre para poner a disposición del Centro de Hematología del hospital Bambino Gesu”, con miras a una eventual transfusión. El hospital estaba encargado de efectuar ese servicio médico para el Papa, pero la transfusión no tuvo lugar y la sangre extraída permaneció conservada en cuatro pequeños contenedores, dos de los cuales quedaron a disposición del secretario particular de Juan Pablo II, Dziwisz. Los dos restantes permanecieron en el Hospital.
Para la beatificación, estos dos últimos fueron colocados en sendos relicarios. Uno de ellos será presentado a la veneración de los fieles durante la ceremonia del domingo, y luego se conservará en el “sagrario” a cargo de la Oficina de Celebraciones Litúrgicas del pontífice, junto a otras importantes reliquias. El segundo contenedor será devuelto al hospital Bambino Gesu.

25 de abril de 2011

Es verdad, Cristo ha resucitado..

Hoy estamos presentes nuevamente ante el misterio de la vida y de la redención. Cristo, que fue crucificado y murió, ha resucitado. Con su resurrección vence el pecado y la muerte. Tenemos que escuchar una vez más, pero con fuerza inusitada estas sus palabras: “No teman, soy yo” (Jn. 6, 20). “Yo estaré con Ustedes hasta el final de los tiempos” (Mt. 28, 19).
Así como el pecado inundó y trastocó el equilibrio humano opacándolo y haciéndolo caer en la desesperación, en la oscuridad y en una terrible destrucción, Él con su pasión, muerte y resurrección, pagó todos nuestros errores, pecados y fragilidades. Él hace nueva todas las cosas. Nos toca y por medio del bautismo, incorporándonos a Él, nos bendice para siempre y nos encuentra, y al encontrarnos, Cristo, nos regala su comunión, nos da la vida divina, nos llama a la conversión sincera y nos hace participar en esa muerte y resurrección redentoras. “Con el Bautismo, al participar en la muerte y resurrección de Cristo, (los bautizados) comienzan con Él la aventura gozosa y entusiasmante del discípulo” (Benedicto XVI. Homilía en la fiesta del Bautismo del Señor, 10 de enero del 2010).
El discípulo es llamado a ser testigo. El testigo es enviado. Su vida nueva por vocación es misionera. Nadie puede ser misionero, ni enviado, sino pasa primero por la experiencia profunda del encuentro con Cristo, en otras palabras, si no vive con verdad, convicción, identidad y compromiso su bautismo. Este no es un rito que queda en el pasado sino que es el hecho fundamental que orienta nuestra vida de modo afectivo y efectivo en el accionar de nuestro apostolado. El ser llamados y enviados nos da fuerza para testimoniar, si no tenemos fuerza en el trabajo testimonial, es indudablemente por la falta de convicción, compromiso y amor.
Estos valores no vienen de afuera, surgen de la misma fuerza de la verdad. Esta verdad se amasa en el silencio de la oración. Sin la Palabra de Dios uno pierde la orientación, sin la Eucaristía uno pierde la fuerza del amor, ya que ambas Palabra y Eucaristía son las dos fuentes que alimentan y sostienen realmente la vida cristiana. La Palabra se escucha y se recibe. Ésta nos ilumina, nos poda y nos fortalece. La Eucaristía, recibida con las debidas disposiciones, nos hace participar de la Vida y despeja todo vestigio de pecado, infidelidad, egoísmo y mentira.
Jesús resucitado nos dice: no tengan miedo. Levántense, Yo los ayudo a vivir, amar y servir como libres y no como esclavos. No tengan miedo, no vivan como cobardes. Dejen que el Espíritu los encienda con el fuego de su Amor. No vivan como derrotados, Yo me entregué por cada uno de ustedes, ¿todavía no se dan cuenta del amor que les tengo? ¿Qué más quieren que haga por ustedes?
La vida nueva recibida se debe vivir responsablemente. Con madurez, con objetividad, sin caprichos y sin arbitrariedades. Con voluntad de decisión y no solamente con “ganas”. Que no se apague en ustedes lo que da sentido a la vida: pensar, conocer, amar. Basta de echar la culpa a los demás. Cada uno, en su lugar, en su vida, en la sociedad, en sus tareas y funciones, debemos hacernos cargo de nuestra respuesta. Somos responsables de nuestra propia maduración.
La Virgen María, los Santos, cada uno de ellos ha entendido, comprendido y asumido este mensaje. Que María al pie de la cruz, nos ayude también a nosotros a responder a Cristo y a vivir cuidando a la Iglesia, al hermano, al pobre, y al que comparte con nosotros la misma suerte, el mismo sentido de la vida.
El querido Papa Juan Pablo II, que será beatificado próximamente, hace 10 años, el 24 de abril de 2001, nos modificó a todos nosotros, enriqueciéndonos con esta nueva realidad de Avellaneda-Lanús. Este acontecimiento nos invita a vivir renovadamente esta Pascua. Por eso, en este Año Jubilar Diocesano, todos debemos hacer más creíble a la Iglesia, siendo testigos de la esperanza y anunciadores del mundo nuevo que ya ha comenzado, porque Cristo Redentor ha definido para siempre el rumbo de la historia de la humanidad.
Felices Pascuas de Resurrección, Él los bendiga a todos y les de la alegría de comenzar una vida nueva.

+Mons. Rubén O. Frassia.
Obispo de Avellaneda-Lanús.

11 de enero de 2011

Se aprobó milagro atribuido a Juan Pablo II..

VATICANO, 05 Ene. 11 / 11:46 am (ACI) El diario italiano "Il Giornale" informó ayer que la Congregación para la Causas de los Santos ya aprobó la curación de una religiosa francesa que sufría Parkinson como milagro atribuido a la intercesión de Juan Pablo II.

Marie Simon-Pierre, una religiosa francesa de 44 años, sufría de una forma agresiva de Parkinson. La enfermedad desapareció instantánea e inexplicablemente luego que sus hermanas, en junio de 2005, le pidieran a Juan Pablo II el milagro de la curación a dos meses de su fallecimiento.

Aunque el Vaticano no ha confirmado esta decisión, el vaticanista de Il Giornale, Andrea Tornielli, asegura que el expediente sobre el milagro fue aprobado a fines de 2010 por los especialistas que integran la comisión médica de la Congregación y también por los teólogos a cargo del caso. Los documentos ya estarían en poder de los cardenales y obispos que deben emitir un último juicio antes de que el expediente sea presentado ante el Papa Benedicto XVI.

Tornielli sostiene que la reunión de los cardenales se realizará a mediados de enero y si el resultado es positivo, el Cardenal Angelo Amato, Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, podrá solicitar al Papa Benedicto XVI la promulgación del decreto de reconocimiento del milagro.

El 19 de diciembre de 2009 el Papa Benedicto XVI aprobó el decreto que reconoce las virtudes heroicas de Juan Pablo II y –con la aprobación del milagro– solo faltaría el anuncio de la fecha de beatificación, sostiene Tornielli.

El vaticanista considera que la beatificación podría ocurrir antes del próximo verano europeo o "podría prepararse para octubre".

Juan Pablo II falleció el 2 de abril de 2005 y aunque la Iglesia exige un periodo de espera de cinco años desde la muerte del candidato para comenzar su proceso de canonización, el Papa Benedicto XVI hizo una excepción y autorizó su inicio el 28 de junio de 2005.

El primer paso del proceso de canonización es el reconocimiento de la heroicidad de virtudes; es decir haber vivido en grado sobresaliente la fe, la esperanza y la caridad. Luego que el Papa promulga el decreto de heroicidad, se espera un milagro obrado por la intercesión del Siervo de Dios que –tras ser reconocido– permitirá la beatificación. La canonización de un beato exige un segundo milagro debidamente investigado y aprobado por las autoridades eclesiales.

22 de diciembre de 2010

Recuerdo de un mensaje navideño de Juan Pablo II...

ROMA, 13 Dic. 2010 (ACI)

El Arzobispo de Cracovia (Polonia), Cardenal Stanislaw Dziwisz, quien fuera durante 40 años secretario del Papa Juan Pablo II, recordó que para Karol Wojtyla la alegría de la Navidad es algo que, meditado y contemplado en la liturgia y la vida cotidiana, debe compartirse con los demás.

El Cardenal Dziwisz hizo esta reflexión al comentar el libro "La Noche de las luces: Páginas y homilías de Navidad" que recoge diversas intervenciones del Papa Juan Pablo II, antes y después de llegar a la Sede de Pedro, sobre esta importante fiesta.

En el análisis, publicado por el diario L'Osservatore Romano en su edición del 10 de diciembre, el Arzobispo recordó que para Juan Pablo II "las fiestas navideñas eran antes que nada un momento muy importante para celebrar el misterio de la encarnación de Dios, es decir del Amor que hace cercano a todos los hombres, cuando nace como niño en Belén".

Tras relatar que el Papa Peregrino celebraba la Navidad con toda la Iglesia, el Cardenal afirma que esta fiesta "era para el Siervo de Dios Juan Pablo II la fiesta de la familia, pese a que él mismo había perdido la suya": su madre murió cuando era niño, la hermana apenas nació, el hermano mayor cuando era doctor y a su padre durante la Segunda Guerra Mundial.

El Papa polaco celebraba la Navidad "con gran alegría en la familia de los sacerdotes y de las religiosas que trabajaban con él. Siempre estaba rodeado de la ‘familia’ de sus estudiantes desde los tiempos en que fue capellán en San Florián, en Cracovia. Los invitaba al palacio episcopal en Cracovia y en Roma, porque creía que la alegría de la Navidad debía ser compartida con otros".

En el Vaticano, prosiguió, "celebraba la Navidad con la familia pontificia, compuesta no solo por los señores cardenales y monseñores que trabajaban en la curia, sino también por la guardia vaticana y por quienes desempeñaban otros servicios".

Luego de comentar que Juan Pablo II también celebraba la Navidad con el pesebre y el gran árbol de la Plaza de San Pedro, el Arzobispo de Cracovia recuerda que al Papa Peregrino le gustaban "los villancicos y comidas típicas de este periodo, porque ayudaban a crear una atmósfera inolvidable y vivir así el misterio del nacimiento de Dios".

"El nacimiento del Señor era para el siervo de Dios un misterio a contemplar en la liturgia y en la vida cotidiana y que, contemplado, debe ser compartido con otros".

8 de marzo de 2010

La Vocación del Cristiano es la Santidad...

"La Vocación del Cristiano es la Santidad, en todo momento de la Vida. En la primavera de la juventud, en la plenitud del verano de la edad madura, y después también en el otoño y en el invierno de la vejez, y por último, en la hora de la muerte."
Juan Pablo II.

21 de diciembre de 2009

Santo por Vocación...

Juan Pablo II, en la carta apostólica “Novo Millennio ineunte”, dice: “El ideal de perfección no implica una especie de vida extraordinaria, practicable sólo por algunos “genios” de la santidad. Los caminos de la santidad son múltiples y adecuados a la vocación de cada uno. Doy gracias al Señor que me ha concedido beatificar y canonizar a tantos cristianos, y entre ellos a muchos laicos, que se han santificado en las circunstancias más ordinarias de la vida. Ahora es el momento de proponer de nuevo a todos con convicción este “alto grado” de la vida cristiana ordinaria”.

En la historia de la Iglesia, han habido Santos de todos los colores y razas y en todo tiempo y lugar. Ninguna profesión tiene la exclusiva de la Santidad y ninguna esta excluida de ella. Hay Santos para todos los gustos, desde niños pequeños a abuelitos, de débiles doncellas a robustos soldados, de reyes o Papas a agricultores analfabetos.

Veamos algunos ejemplos:
Reyes. Luis de Francia y Fernando de Castilla. Isabel de Hungría o Isabel de Portugal.
Soldados. San Sebastián, capitán romano que murió mártir, atravesado por varias flechas.
Profesores. Don Bosco, Marcelino Champagnat.
Políticos. Tomas Moro, patrono de los políticos. Canciller de Inglaterra, decapitado por no anular el matrimonio de Enrique VIII.
Madres de Familia. Sta. Mónica, mamá de San Agustín. Sta. Francisca Romana, Catalina de Génova, Gianna Beretta Molla.
Niños. San Pelayo y San Tarsicio. Y los beatos Jacinta y Francisco, videntes de Fátima.
Sabios. San Jerónimo, San Agustín, Tomás de Aquino, Teresa de Avila, Catalina de Siena.
Indígenas. San Juan Diego, el vidente de la Virgen de Guadalupe, y Katerina Tekakwitha, apache de Estados Unidos.
Médicos. Santos Cosme y Damián, mártires de nuestra fe.
Zapateros. San Crispín y San Crispiniano, dos mártires del siglo III.
Asesoras del Hogar. Sta. Zita, desde los 12 sirvió como empleada en una familia distinguida hasta su muerte, o Angela Salawa.
Papas. Los beatos Pío IX y Juan XXIII, de feliz memoria, y otros muchos como San Pedro, San Lino, San Cleto.
Esposos. San Isidro labrador y su esposa; Luigi y María Beltrame Quattochi (siglo XX) que, según dijo Juan Pablo II, vivieron una vida ordinaria de modo extraordinario. Tuvieron 4 hijos, 2 de ellos sacerdotes.
Familias. Como la familia de San Basilio y su esposa Emelia con todos sus hijos: Pedro de Sebaste, Gregorio Niseno, Macrina y el grande San Basilio Magno. Y también la familia del venerable Tescelín, su esposa la beata Alicia y sus hijos los beatos Guy, Gerardo, Humbelina, Andrés Bartolomé, Nivardo y el gran San Bernardo de Claraval.