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24 de junio de 2011

Se cumplen 30 años de las apariciones de la Virgen en Medjugorje..

Hace 30 años, el 24 de junio de 1981, la Virgen María comenzó a aparecerse supuestamente a seis jóvenes en una pequeña aldea de Bosnia Herzegovina llamada Medjugorje. Así comenzó uno de los fenómenos más controvertidos de los últimos años que convirtió la aldea en uno de los lugares más visitados de Europa. Más de un millón de personas pasan cada año por Medjugorje.

Sin embargo, el Vaticano prefiere ser prudente y no se ha pronunciado definitivamente sobre estas apariciones. De los seis videntes, tres de ellos supuestamente ven a la Virgen todos los días y los otros tres, una vez al año.

Para pronunciarse, el Papa convocó en marzo de 2010 una comisión ligada a la Congregación para la Doctrina de la Fe y dirigida por el cardenal Camillo Ruini. El sacerdote Salvatore Perrella es uno de sus miembros.

La Iglesia tiene que verificar las apariciones no porque no crea en la posibilidad de que existan sino para salvaguardar la fe, salvaguardar sobre todo la esencia de la fe. Un cristiano que basa su fe en las apariciones, no es un cristiano adulto, maduro”, explica Salvatore Perrella.

El Vaticano marca varios criterios para declarar que una aparición es auténtica. Por ejemplo, que los mensajes no contradigan el Evangelio o el Magisterio de la Iglesia y que las conversiones que suscitan sean profundas.

Para ello el Papa designó a 17 expertos en distintas materias. Entre ellos hay un psicoanalista y psiquiatra porque uno de los puntos más importantes es constatar la salud mental de los supuestos videntes. Aunque también hay otros aspectos que investigar.

La seriedad de los videntes, la sanidad mental, moral, eclesial. Los videntes son personas normales que son llamadas por Dios a una vida particular, de sacrificio, de renuncia, de persecución”, afirma el miembro de la Comisión de investigación sobre Medjugorje.

Para Salvatore Perrella cada aparición es un modo que Dios tiene de hacerse presente en la historia y en vida de las personas. En veinte siglos de Cristianismo, sólo unas dos mil apariciones cuentan con algún reconocimiento.

Si el Señor nos hace ver la veracidad de las apariciones, bien, pero tenemos que estar seguros de que vengan de Dios y no hayan sido construidas aunque sea con buenas intenciones. Esto es lo que hace la comisión pontificia. Por eso no hay todavía un juicio que dar. Queremos ver si el evento que explican los videntes, del que hablan los medios de comunicación y que atrae a millones de personas a ese pequeño pueblo es verdaderamente de Dios”, dice Perrella

30 años después de la primera aparición de la Virgen en Medjugorje todavía no se puede dar un juicio claro sobre su veracidad. Algo sobre lo que los 17 expertos en apariciones que forman esta comisión están investigando, aunque por ahora prefieren no hacer declaraciones.

Fuente: Moral y Luces.

20 de mayo de 2011

Juan Pablo II veneró imagen de Medjugorje..

El papa Juan Pablo II veneró la imagen de la Virgen de Civitavecchia, una estatua de yeso proveniente de Medjugorje que supuestamente había llorado sangre en 14 ocasiones.

Lo asegura en el libro “La Madonnina de Civitavecchia. La verdadera historia de un doloroso drama de amor” monseñor Girolamo Grillo, obispo emérito de esta diócesis a 50 km. de Roma.

Dice que el secretario personal del Papa, Stanislaw Dziwisz, le llamó para que acudiera al Vaticano con la estatua. Era el 9 de junio de 1995, 3 meses después de que el obispo viera con sus propios ojos el extraordinario llanto de la estatua.

Estuvimos rezando largo rato. Durante la cena, el Papa me pidió que le contase lo sucedido. Empecé a explicárselo pero paré porque me di cuenta de que él sabía más que yo. Me quedé impresionado. Después habló sobre el significado de este llanto. Después de cenar me ordenó que mantuviese esto en silencio y que un día, yo debía contar al mundo que Juan Pablo II había venerado la imagen de Virgencita de Civitavecchia. Le pregunté cuándo y me dijo que me daría cuenta yo sólo”, dice monseñor Grillo.

Como prueba de este encuentro, muestra en su libro una carta en la que relataba esta visita, firmada y fechada por el propio Juan Pablo II.

Le pregunté a don Stainslaw: ¿Quién me creerá, quién creerá lo que he escrito en mis diarios? Me dijo que describiera en una carta lo sucedido esa noche y que le enviase dos copias. Una semana después me devolvió lo escrito firmado por Juan Pablo II”, relata el obispo emérito de Civitavecchia.

Además el obispo asegura que el cardenal Angelo Sodano, entonces Secretario de Estado, le llamó varias veces en nombre del Papa para que tuviese fe y creyese en el llanto extraordinario de la estatua.

Sin embargo, el Vaticano, en concreto la Congregación para la Doctrina de la Fe, no ha hecho ninguna declaración oficial que validase estos hechos extraordinarios.

No consta que sea sobrenatural, pero...
Durante una primera investigación de una comisión se concluyó con la definición “non constat de sopranaturalitate”, una conclusión un poco imprecisa que viene a decir que en ese momento no se puede constatar su origen sobrenatural. No es la conclusión negativa, “constat de non”, que significa que consta que no es sobrenatural”, explica el vaticanista Andrea Tornielli.

Para monseñor Grillo la beatificación de Juan Pablo II ha sido el signo de que debía hacer pública esta veneración. Nuevos episodios de una historia sobre la que la Iglesia no ha pronunciado todavía su última palabra.

Fuente: ReL y Rome Reports.

30 de marzo de 2011

Obispo certifica nuevo milagro de la Virgen de Lourdes..

El Obispo de Angers (Francia), Mons. Emmanuel Delmas, proclamó el milagro de la curación de un hombre que había perdido prácticamente la movilidad en la pierna izquierda, ocurrida el 13 de abril de 2002, cuando peregrinó al Santuario de la Virgen de Lourdes.
El Comité Médico de Lourdes, compuesto por 20 doctores, constató la "súbita curación funcional, sin relación con terapia alguna y mantenida hasta la actualidad, 8 años después" que Serge François, un hombre de 56 años que luego de su curación hizo el camino hacia Santiago de Compostela a pie, unos 1570 km., para agradecer esta gracia.
Sobre el milagro, Mons. Delmas recuerda que este se produjo cuando Serge "luego de haber rezado ante la Gruta se dirigió a las fuentes para beber y lavarse la cara. Se puede ver en esta curación una actuación particular de la Virgen María para con este hombre".
Serge François, había perdido prácticamente la movilidad en la pierna izquierda por una hernia discal aparecida por complicaciones quirúrgicas relacionadas a 2 operaciones. Tras la curación, señala el diario La Razón, creció su vida de fe y de oración, y hoy reza mucho por otros enfermos. Volvió a Lourdes en 2003, informó de su caso al Comité Médico y empezó el proceso de estudio del caso.
Sobre el caso, el Obispo de Tarbes y Lourdes (Francia), Mons. Jacques Perrier, afirmó en una nota publicada en el sitio web del Santuario, que "los médicos de hoy en día son reticentes ante el calificativo 'inexplicable', a menos que se agregue 'en el marco de los conocimientos científicos'. Prefieren ceñirse a un hecho: tal curación es hoy inexplicable. Esta reserva les parece indispensable para no ser descalificados luego por aquellos colegas que rechazan lo inexplicable".
"Además -añade- los médicos de Lourdes han buscado siempre ser deontológicamente irreprochables. Es la misma Iglesia la que los alienta a eso".
La Razón recuerda luego que aunque el Comité de Médicos tiene datos de 7 000 curaciones inexplicables desde 1884, la Iglesia solo reconoce 67 casos como milagrosos (68 con este).
Para conmemorar este nuevo milagro, el Obispo de Angers, Mons. Delmas, invita a los fieles a participar de una Eucaristía que se realizará cuando los fieles de su diócesis peregrinen al Santuario de Lourdes entre el 3 y el 8 de mayo "para rezar humildemente a María y con María".

29 de septiembre de 2010

Piedad Popular...

Una característica peculiar de América es la existencia de una piedad popular profundamente enraizada en sus diversas naciones. Está presente en todos los niveles y sectores sociales, revistiendo una especial importancia como lugar de encuentro con Cristo para todos aquellos que con espíritu de pobreza y humildad de corazón buscan sinceramente a Dios (cf. Mt 11, 25). Las expresiones de esta piedad son numerosas: «Las peregrinaciones a los santuarios de Cristo, de la Santísima Virgen y de los santos, la oración por las almas del purgatorio, el uso de sacramentales (agua, aceite, cirios...). Éstas y tantas otras expresiones de la piedad popular ofrecen oportunidad para que los fieles encuentren a Cristo viviente».
Ya que en América la piedad popular es expresión de la inculturación de la fe católica y muchas de sus manifestaciones han asumido formas religiosas autóctonas, es oportuno destacar la posibilidad de sacar de ellas, con clarividente prudencia, indicaciones válidas para una mayor inculturación del Evangelio.
La Iglesia «reconoce que tiene la obligación de acercarse a estos americanos a partir de su cultura, considerando seriamente las riquezas espirituales y humanas de esta cultura que marca su modo de celebrar el culto, su sentido de alegría y de solidaridad, su lengua y sus tradiciones».

María, en la Piedad Popular Las vivencias y experiencias devocionales a la Virgen María ocupan un lugar privilegiado. Es el deseo de imitar a la Virgen, que vivió más de cerca el Misterio de su Hijo Jesucristo, quien mejor que Ella, para que nos enseñe a vivirlo e imitarlo plenamente. Como nos lo ha dicho Puebla: "Desde los orígenes, María constituyó el gran signo, del rostro maternal y misericordioso, de la cercanía del Padre y de Cristo, con quienes Ella nos invita a entrar en comunión" DP.282. Por medio de estas experiencias de fe que nos regala nuestra gente, nos encontramos con una teología mariana que se hace presente en la piedad popular. Veamos como la entiende y vive la gente: (a través de sus testimonios)

María, Mujer y Madre Nuestra gente a reconocido siempre a María como la Madre de Jesús y Madre nuestra, la que está cerca de sus hijos, por eso Juana, le coloca las fotos de sus hijas en el mismo altar, donde está la imagen "se las pongo allí, para que cuide de mis hijas, no les pase nada malo, que siempre me las proteja" María, la que intercede por todos los hijos, y demuestra un cariño maternal, comprensión y un amor incondicional.

María, se hace Familia Las imágenes, que se encuentran en los hogares, como en la casa de Pedro y Silvia, se hace parte de la familia, porque el mismo hecho de estar allí, los une espiritualmente con las tradiciones de su propia familia que están en el vecino país de Colombia, como lo expresa y ha vivido Silvia: "Toda mi familia es católica, desde mi abuelita es la que nos guía, ese fue el poste que nosotros encontramos... porque yo desde pequeña he vivido mi religión, mi devoción a Ella, así me lo enseñaron" las veces en que Pedro entra o sale, no deja de pasar por la sala, para decirle a la Virgencita: "yo lo único que le pido a Ella es que me tenga con vida y salud y a los míos" De alguna manera, podríamos decir que La Virgen preside el desarrollo del hogar de la vida en la familia.

María, Orante La imagen misma de La Inmaculada, demuestra ante sus hijos, con las manos unidas, una actitud suplicante y de oración constante al Padre, de allí el hecho que la misma gente, acuda a Ella, para suplicarle, pedirle que interceda en la historia personal, familiar y nacional, expresiones de Silvia, nos confirman lo que decimos: "yo no me canso de pedirle... yo le pido por mí, yo le pido por Ud. yo le pido por el señor, yo le pido por la tranquilidad del barrio, yo le pido por la tranquilidad del que está más allá, por la tranquilidad del país... yo sino le pido 50 veces al día" "yo le pedí de corazón y con amor" Es una actitud incesante, que no cansa de rogar, para que nuestro Señor interceda ante las suplicas de su Madre.
Desde esa misma oración brota un sentimiento, que es fundamental para ellos: pedir con el corazón: Pedro, por ejemplo: "Yo le pido de corazón" Oración que se convierte en la plegaria popular más extendida por todo el mundo, como es el rezo de Santo Rosario. "porque, yo mi Rosario lo doy como un testimonio".

María, Mujer de Fe Profunda María en la invitación del Ángel, confía, cree lo que se le ha dicho viene de Dios, fe que la mantienen fuerte a los pies de la cruz en la agonía y muerte de su Hijo. Esta fe que también se traduce en confianza, en firmeza, en fortaleza, etc... la encontramos también en el barrio, y que en medio de cualquier dificultad, se aferran, como lo expresa Pedro: "yo me le aferré tanto, era tener esa firmeza hacia la Virgen" o desde otro modo como lo vive Silvia: "mire, es una cosa tan grande, que yo le pedí con fe... dame fuerza" en la oportunidad que casi se le moría el yerno: "no lo van a dejar morir, porque allí está Dios y su Madre Santísima que me lo van a salvar... tenía una fuerza tan grande que yo mire Dios es tan grande"

María, crea Comunión y es Servidora Es la experiencia de la primera comunidad cristiana, que compartían todo, ninguno pasaba necesidad, va fortaleciéndose el espíritu comunitario y de unidad: "si, porque compartimos todo, ahí no se pasa nadie sin comer... el que pasa, aunque sea en la mano se le da Es que esa está muy llena de Dios y a nadie le cierra las puertas" María se encuentra con la comunidad de apóstoles, en esta misma actitud del que se abre al hermano, su amor La lleva a servir y a darse a los demás, a su prima en el tiempo del parto, en las Bodas de Caná etc.

María, a la escucha de la Palabra Aceptar la Palabra de Dios, implica obedecer siempre y mostrar una actitud de fidelidad a la respuesta que se ha dado, vivir su compromiso hasta el final. Escuchar la Palabra, es dejar que resuene en su corazón, "María guardaba, todas esa cosas en su corazón"(Lc.2,15-19) María no solamente lleva el Verbo, la palabra en sus entrañas, sino que primeramente La lleva en su corazón. La Sra. Elvia, mantiene una actitud, de apertura, de interés hacia la Palabra de Dios y ella nos dice: "mire, si yo no la leo y le hago así a mi Biblia, yo no me puedo salir... para cada momento, en la mañana el salmo 19, en la noche el 40" orar con los salmos, son las palabras más bellas para alabar y dirigirnos a Dios. Morella desde su tarea como catequista, dice que les lee la Biblia en forma de cuento: "yo se las leo, para que se les quede más fácilmente en sus corazones" Escuchar la Palabra, significa un constante sí a la vocación, porque Ella nos interpela y nos invita a vivir con radicalidad el Evangelio, como lo vivió María, como nos lo enseñó Jesús.

María, Camina con Nosotros María no es la mujer estática, sino la que camina siempre, nos lo recuerda la escritura en el Misterio de la Visitación: "María partió apresuradamente a una ciudad de Judá, y entró a la casa de Zacarías y saludó a Isabel" (Lc.1,39) Camina con su gente, y con el pueblo, con el Barrio: " Ella camina con nosotros, se le procesiona todo el día" como comenta Elvia; el sentido de la procesión, para ellos, es saber que María les acompaña en sus largas luchas, camina con cada uno en el diario vivir, camino que nos lleva hacia el Padre. Camino que se nos hace menos pesado porque nos da ha su Hijo, que también nos dice, "Vengan a mi los que están cansados y fatigados que yo los aliviaré, porque mi carga es ligera y mi yugo llevadero"(Mt. 11,30).

María, tiene a Dios primero en su Corazón Su amor fue y es tan grande que la Virgen María, lo primero fue Dios y antes de formar a Cristo en sus entrañas lo formó primero en su corazón. La que en su cántico del Magnifica, con todo su ser "proclama la grandeza del Señor, porque ha visto la humildad de su esclava"(Lc.1,46s) la devoción que se tiene en María, no hace que el creyente esté distante de Dios, o colocarlo en segundo plano, ante todo reconoce que El está primero en toda las cosas. Morela en su oración nos confirma esto: "Ante todo pido permiso a, a Dios... para referirme a su Madre" o la misma Sra. Elvia, que reconoce antes que todo su grandeza también: "Que grande es Dios, ¡Gloria a Dios, ¡Dios mío! Tú no me ibas a defraudar" El amor a María Santísima es reconocimiento a ese mismo Dios que hizo grandes cosas con María, escogiéndola en primer lugar como la Madre de su Hijo.

María, nos acerca a la Comunidad Eclesial Por medio de María se acercan sus hijos, los fieles a la Nueva Iglesia Pueblo de Dios. Que a su alrededor se hace la Iglesia suplicante, que ora y celebra. Por medio de Ella, se encuentra con Dios lo que le permite a Pedro decir que: "mi devoción no la cambio para nada, no la dejo por nada, esa es mi Iglesia" como el que ha encontrado, esa perla preciosa, o del tesoro (Mt.13,44) que nos habla Jesús en su Evangelio. Se ha reconocido a María esa nueva Iglesia que el mismo Cristo había instituido y dejado en Pedro, se renueva con la fuerza del Espíritu Santo en el día de Pentecostés, María también en vigilia espera y pide junto a los discípulos la fuerza del Espíritu para seguir adelante, en la obra de su Hijo. De allí también el sentido de "Velar", tener la actitud vigilante de quien espera la llegada del Reino de Dios.

María, siempre agradecida María es: "la llena de Gracias"(Lc.1,28) y en Ella, Dios también se complace, es el encuentro de Dios hacia el hombre y del hombre para con Dios, de esta manera Ella permanece en un constante acción de Gracias, y alabanza, su corazón le hace decir de su Dios que "Su nombre es santo y su misericordia llega a sus fieles, de generación en generación" (Lc. 1,50s) María nos invita a elevar nuestra acción de gracias al Padre, junto a Ella en cada Eucaristía que celebramos, estamos agradeciéndole y haciendo nuestra acción de gracias al Padre, María acerca a los fieles a la Eucaristía, nuestra gente vive agradecida por todo lo que El ha hecho en nosotros, en Elvia: "porque, mire, yo vivo agradecida de esto.. eternamente agradecida de Dios y a su Madre, por eso vivo para Dios, gracias, gracias a Dios y a la Virgencita".

María, al lado del Pobre Una de las cosas, que finalmente observamos, es que María, la mujer sencilla y también de un pequeño pueblo de Nazaret, es la que está al lado de los pobres, de los más pequeños. Tan solo mirar y estar en el barrio nos damos cuenta, de la gran marginalidad y pobreza en la que vive nuestra gente, María la humilde sierva del Señor, se hace presente, o ellos la hacen presente, en sus fiestas, en su dolor, en sus necesidades, en la que no tiene las medicinas para hacerse su tratamiento y sin embargo siempre hay una esperanza, lo vive Morella constantemente: "yo soy una de su experiencia de Ella, uno porque yo no me movía sola... pero siempre pidiéndole a la Virgen...fíjese esto es una muestra" María, al lado del pobre, porque también fue pobre, al lado del que sufre, porque también vivió y sufrió la muerte de su Hijo, al lado del que ha sido marginado, porque a Ella también la consideraron marginal... "y no es éste el hijo de María, el hijo del carpintero, de donde saca esa autoridad" (Mt.13,55)
Hemos hecho un recorrido, a través de la experiencia de fe que vive nuestra gente, centrada de manera especial en la Santísima Virgen María. Esto nos demuestra también, que nuestra gente tiene un gran deseo de ser cada vez más cristiano, de encontrarse y celebrar gozosamente el misterio de Cristo en sus propias vidas, a través de María. Ellos la reconocen como quién camina con nosotros, la Virgen y "sus misterios pertenecen a la identidad propia de estos pueblos y caracterizan su piedad popular" (Puebla.454) De allí, nos queda a nosotros, que como agentes de esta nueva Evangelización, seamos capaces de redescubrir todos esos valores del Reino, inmersos en la piedad popular, como también hacer ver lo que no es propio de la evangelización, orientación que nos hacen nuestros obispos de América Latina: "Los agentes de la evangelización, con la luz del Espíritu Santo y llenos de "Caridad Pastoral", sabrán desarrollar la pedagogía de la evangelización Esto exige, antes que todo, amor y cercanía al pueblo, ser prudentes y firmes, constantes y audaces para educar esa preciosa fe, algunas veces tan debilitada" (Puebla 458)
María, la madre de Jesús y madre nuestra, es modelo de Fe, Esperanza y Amor a Dios, de seguimiento a Cristo. Su testimonio como mujer, como servidora y colaboradora en el Plan de Dios, es una invitación para todos los cristianos, es aprender a vivir auténticamente el Evangelio como lo supo vivir Ella. Evangelio que nos invita constantemente a desinstalarnos y comprometernos día a día con nuestra gente en sus diversas necesidades, de estar con los más olvidados y no tomados en cuenta en esta sociedad. Es la que sigue junto a nosotros, como nos lo ha dicho en diversas oportunidades su Santidad el Papa Juan Pablo II: "Ella camina con nosotros y nos guía con ternura materna hacia el futuro, nos ayuda a cruzar los umbrales de los años, de los siglos y de los milenios, sosteniendo su esperanza en Aquel que es el Señor de la Historia" (Solemnidad de María, Roma, 01 de enero de 1999).

11 de febrero de 2010

Oración a Nuestra Señora de Lourdes...

Oh María, que te apareciste a Bernardita
en la cavidad de la roca;
al frío y a las sombras del invierno
tú les trajiste el calor de tu presencia
y el resplandor de tu belleza.

Infunde la esperanza, renueva la confianza
en el vacío de nuestras vidas,
tantas veces sumidas en la sombra,
y en el vacío de nuestro mundo,
en el que el Mal hace valer su fuerza.

Tú, que eres la Inmaculada Concepción,.
socórrenos, pues somos pecadores.
Danos humildad para la conversión y valor para la penitencia.

Enséñanos a rezar por todos los hombres.
Guíanos a la fuente de la verdadera vida.
Ayúdanos a caminar como peregrinos en el seno de la Iglesia.
Estimula en nosotros el hambre de la Eucaristía,
pan del caminante, el Pan de Vida.

Oh María, el Espíritu Santo hizo en ti maravillas:
Él, con su poder, te ha colocado junto al Padre,
en la gloria de tu Hijo, el Viviente.
Vuelve tu maternal mirada
a nuestras miserias del cuerpo y del espíritu.

Que tu presencia, como luz reconfortante,
brille a nuestro lado en el trance de la muerte.
Queremos rezarte, oh María,
con sencillez de niños, como Bernardita.

Que entremos, como ella, en el espíritu de las Bienaventuranzas;
así podremos, ya aquí abajo, empezar a conocer las alegrías del Reino
y cantar contigo tu Magníficat.

¡Gloria a Ti, Virgen María, dichosa servidora del Señor,
Madre de Dios, morada del Espíritu Santo!

9 de diciembre de 2009

Concebida sin mancha de pecado original..

El 8 de diciembre de 1854 S. S., Pío IX, después de recibir peticiones de Obispos y Universidades de todo el mundo, se reunió en la Basílica de San Pedro, con más de 200 prelados, cardenales, arzobispos, obispos, embajadores y miles de fieles católicos, y en medio de la emoción general declaró solemnemente: "Declaramos que la doctrina que dice que María fue concebida sin pecado original, es doctrina revelada por Dios y que a todos obliga a creerla como dogma de fe".

En ese momento las campanas de las 300 torres de Roma se echaron a vuelo. Palomas mensajeras salieron en todas las direcciones llevando la gran noticia, y en los 400,000 templos católicos del mundo se celebraron grandes fiestas en honor a la Inmaculada Concepción.

Unas monjas le preguntaron al Pontífice: "Santo Padre: ¿Qué sintió S. S. en el momento en que proclamó el Dogma de la Inmaculada Concepción el 8 de diciembre de 1854? Porque le veíamos como transformado y con el rostro iluminado".

Y el Santo Pontífice respondió: "Sentí un conocimiento tan claro y tan grande de la incomparable pureza de la Virgen María que nadie podría describir; mi alma quedó llena de alegrías nunca sentidas. Reunid todas las grandes alegrías de vuestra vida: las del día de la Primera Comunión, las del día de Toma de Hábito y del día de la Profesión, las de Bodas de Plata, etc., etc., y tendréis una pequeña idea de lo que mi alma sintió en aquella fecha memorable".

Hace muchos años en una gran reunión de sabios, el doctor más famoso de ese tiempo, Dun Scotto, probó que María sí es Inmaculada, o sea sin mancha del pecado original, con este famoso argumento:
¿A Dios le convenía que su Madre naciera sin mancha del pecado original? Todos respondieron: Sí, a Dios le convenía que su Madre naciera sin ninguna mancha. Esto es lo más honroso, para Él.
¿Dios podía hacer que su Madre naciera sin mancha depecado original? Sí, Dios lo puede todo, y por tanto podía hacer que su Madre naciera Inmaculada.
¿Lo que a Dios le conviene hacer lo hace? ¿O no lo hace? Lo que a Dios le conviene hacer, lo que Dios ve que es mejor hacerlo, lo hace.

Entonces Scotto exclamó:
Luego 1° Para Dios era mejor que su Madre fuera Inmaculada. 2° Dios podía hacer que su Madre naciera Inmaculada: 3° Por lo tanto: Dios hizo que María naciera sin mancha del pecado original. Porque Dios cuando sabe que algo es mejor hacerlo, lo hace.
Todos aplaudieron y aceptaron esta verdad.
Dicen que este argumento se le ocurrió al pasar por frente de una estatua de la Virgen y decirle: "Oh Virgen Sacrosanta dadme las palabras propias para hablar bien de Ti"

8 de diciembre de 2009

María, madre y modelo de cada vocación.

Existe una criatura en la que el diálogo, entre las libertades de Dios y del hombre, es perfecto; de manera que las dos libertades realizan plenamente el proyecto vocacional; una criatura que nos ha sido dada para que en ella podamos contemplar un perfecto designio vocacional, el que debería cumplirse en cada uno de nosotros.

Es María, la imagen salida del designio de Dios sobre la criatura. Es, en efecto, criatura como nosotros, pequeño fragmento en el que Dios ha podido verter todo su amor divino; esperanza que nos ha sido dada para que podamos también nosotros aceptar la Palabra a fin de que se cumpla en nosotros.

María es la mujer en la que la Sma. Trinidad puede manifestar plenamente su libertad electiva. Como dice San Bernardo: «Esta no es una Virgen encontrada en el último momento, ni por casualidad, sino que fue elegida antes de los siglos; el Altísimo la predestinó y se la preparó». Y San Agustín había escrito: «Antes que el Verbo naciese de la Virgen, El ya la había predestinado como su madre».

María es la imagen de la elección divina de toda criatura, elección hecha desde la eternidad y totalmente libre, misteriosa y amante. Elección que, normalmente, va más allá de lo que la criatura puede desear para sí: que le pide lo imposible y le exige sólo una cosa: el valor de fiarse.

Pero la Virgen María es también modelo de la libertad humana en la respuesta a esta elección. Ella es la muestra de lo que Dios puede hacer cuando encuentra una criatura libre de acoger su propuesta. Libre de pronunciar su «Sí», libre de encaminarse por la larga peregrinación de la Fe, que será también la peregrinación de su vocación de mujer llamada a ser Madre del Salvador y de la Iglesia. Aquel largo viaje se concluirá a los pies de la cruz, con un «Sí» todavía más misterioso y doloroso que la hará ser plenamente madre; y, después, también en el cenáculo, donde engendra y sigue todavía hoy engendrando, con el Espíritu, la Iglesia y cada vocación.

María, en fin, es la imagen perfectamente realizada de la «mujer», perfecta síntesis del alma femenina y de la creatividad del Espíritu, que en Ella encuentra y escoge la esposa, virgen madre de Dios y del hombre, hija del Altísimo y madre de todo viviente. ¡En Ella cada mujer encuentra su vocación de virgen, de esposa, de madre!